Los aztecas fueron de los primeros pobladores de la tierra, ellos adoraban a muchos dioses y sobre todo a Quetzalcoatl, La Serpiente Emplumada, y habia otros dioses que querían engañarlo y vencerle como Ihuimecatl, cordón de plumas.
Entre todos, con juegos, danzas y ofrendas conseguimos que Quetzalcoatl recomponga el espejo mágico que le regalo Ihuimecatl, asi conseguiremos vernos tal como somos, con nuestras partes buenas y nuestras partes malas.